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La Quinta Gameros es uno de los más hermosos edificios en Chihuahua y con seguridad, una de las mansiones más maravillosas de México.

Por su estilo único, fué declarada Monumento Artístico de la Nación por la Comisión de Monumentos y Zonas Artísticas el 5 de Agosto de 1999.

La construcción comenzó en octubre de 1907, bajo la dirección del arquitecto colombiano Julio Corredor, comisionado por don Manuel Gameros Ronquillo, un ingeniero minero nacido en Aldama, Chihuahua.

Como coincidencia, la construcción de este magnífico edificio, que hoy es hogar del Centro Cultural Universitario, comenzó justo después de que el arquitecto Corredor terminara la construcción del palacio municipal.

Otra coincidencia, fue la conclusión del edificio durante el mes de noviembre de 1910 justo cuando estallaba la guerra de revolución en el país, razón por la que además no fue sino hasta el año 1912 cuando pudieron terminarse los pisos y las esculturas de remate del inmueble.

Pero la casa no pudo ser habitada cuando estuvo finalmente lista, ya que para 1913 la capital del estado había sido tomada por el general Francisco Villa y sus hombres, por lo que las tropas federales al mando del general Salvador R. Mercado abandonaron la ciudad con rumbo hacia Ojinaga, seguidas por las familias más adineradas entre las cuales se encontraba la de Don Manuel Gameros, que estableció su residencia en el Paso, Texas hasta el año 1920 cuando falleció sin haber habitado nunca su hermosa casa.

En 1914 , el entonces gobernador, General Manuel Chao, asignó la Quinta Gameros como residencia personal oficial para que fuera habitada por Venustiano Carranza durante su visita en los meses de abril y mayo. Cabe destacar que la casa fue visitada por el General Villa cuando acudió el señor Carranza para informarle sobre los progresos logrados en los frentes de batalla que culminaron con la toma de la Comarca Languera.

Casi de manera simultánea, la flota norteamericana bajo las órdenes del almirante Fletcher se encontraba invadiendo la aduana del Puerto de Veracruz con el pretexto de obtener una satisfacción por supuestas ofensas a ciudadanos norteamericanos en el puerto de Tampico por parte del gobierno mexicano cuyo poder ostentaba en ese entonces el usurpador Victoriano Huerta. Es fácil suponer, con un alto grado de certeza y por la fecha en que Carranza envió el telegrama al presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson (21 de abril de 1914), que dicho mensaje fue redactado en el interior de la Quinta Gameros; el estilo patriótico y mesurado en que fue escrita la carta, consiguió que el Presidente Wilson ordenara el retiro de sus tropas adueñadas del puerto de Veracruz.

Pero esa no fue la única acción que convirtió a la Quinta Gameros en testigo callado y sublime de la historia nacional, ya que fue precisamente ahí donde Villa y Carranza dieron fin a sus relaciones amistosas; los acontecimientos que a raíz de ello se suscitaron después impactaron enormemente a la nación y el rumbo de sus días.

Para 1912, el gobierno mexicano decidió restituir la posesión de la mansión a la heredera de don Manuel Gameros, la señorita Eliza Gameros de Russek, quien vivió en ella durante 6 años, ya que en 1926 la familia dejó la casa definitivamente al ser comprada por Gobierno del Estado.

Desde entonces, el edificio ha cambiado de uso en muchas ocasiones: primero fungió como sede de las oficinas superiores del ramo de Educación Publica así como del Registro Civil. Fue conocido como Palacio de Justicia durante muchos años, aun después de haber albergado otras oficinas.

En 1954 se decretó la creación de la Universidad Autónoma de Chihuahua por lo que ahí quedaron asentadas las oficinas de rectoría y para 1955 se realizó la inauguración de las tres primeras escuelas: Ingeniería Civil, Derecho y Medicina que también fueron cobijadas bajo el techo de la Quinta Gameros, donde permanecieron por espacio de 4 años para luego ser trasladadas a la Ciudad Universidad.

A partir de 1968, la Quinta Gameros forma parte del patrimonio de nuestra Máxima Casa de Estudios, hecho que no quedó registrado en su Ley Orgánica; no obstante, la escritura pública no fue firmada hasta el 30 de septiembre de 1998.