Nació en el estado de Hidalgo y vivió de muy niño en la ciudad de México. A finales de los años treinta, siendo muy joven , vino a radicar a Chihuahua, donde desarrolló una labor artística brillante y fecunda, como pintor, maestro, y promotor cultural.
Su trayectoria es un ejemplo de fortaleza y constancia en el cumplimiento de una vocación para el arte.
En los años treinta realizó sus estudios de contabilidad y también asistió como oyente a la Academia de San Carlos. Luego llegó a Chihuahua como contador de la agencia en el Banco Nacional de Crédito Ejidal, lo cual le llevó a recorrer todas las ciudades del estado. Junto con sus actividades empresariales también realizaba las tareas de la obra mas importante para su vida: la pintura. Hombre generoso para compartir sus conocimientos y su sabiduría, en 1946 fundó en la ciudad de Chihuahua la primera Escuela de Artes Plásticas que hubo en el estado.
En 1954 partió a radicar en Madrid., donde continuó estudiando pintura, esta vez con el maestro Daniel Vázquez Díaz. En esa época estudió diversas técnicas en el museo del Prado y asistió a clases del Círculo de Bellas Artes de Madrid. En viajes de estudios, visitaba museos de Francia e Italia, pintando recorrió España y Marruecos.
En 1956 regresó a su tierra adoptiva y organizó la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Chihuahua. En 1958 fue nombrado director del Instituto de Bellas Artes de la misma universidad. De 1959 a 1962 pintó la historia de Chihuahua en los Muros del Palacio de Gobierno (foto1, foto2). Dichos murales son reconocidos por el excelente trabajo y dedicación que lo consagran en un sitio de primer orden dentro de la pintura Chihuahuense.
Durante los años sesenta se dedicó al estudio de la alta Sierra Tarahumara y sus moradores. Esta aventura habría de quedar impresa muy profundamente en varias líneas temáticas de su obra. En esos años publicó su libro Tarahumarasv Con once dibujos acompañados de un ensayo del maestro Víctor M. Reyes.
A finales de esta década realizó un viaje de estudios y visitas a museos e instituciones de arte en Inglaterra, Holanda, Francia, Italia y España.
En 1971, el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México presentó una exposición individual del maestro Piña Mora. Durante los años siguientes el artista se dedicó a viajar nuevamente a Estados Unidos, Inglaterra, Bélgica, Suiza, Italia y Grecia. Se había convertido casi en un pintor trashumante. Durante esa época hizo estudios de grabado al agua fuerte en el Círculo de Bellas Artes Madrid.. EN 1977 pintó un mural en la Mora Independet School en Santa Fe, Nuevo México. El gobernador de ese estado le entregó un diploma de reconocimiento como ciudadano distinguido de dicha entidad norteamericana.
Durante los dos años siguientes se dedicó a pintar el extenso mural La Profecía de la Raza Cósmica en el hotel Posada Tierra Blanca, de la ciudad de Chihuahua.
En este espléndido ejemplo del arte muralístico del maestro se demuestra la evolución del artista en la concepción de la obra.
Junto con su obra muralista, Piña Mora pintó obra de caballete de distintos formatos y técnicas.
En 1983 pintó el mural La Imprenta Refugio del Pensamiento en el edificio de Talleres Gráficos de Chihuahua. A finales de los ochenta expuso individualmente en el Centro Cultura Chihuahua, en el museo Regional Quinta Gameros y pintó el mural Alma Mater en el edificio del sindicato académico de la Universidad autónoma de Chihuahua.
Durante esos años recibió varios reconocimientos por su trabajo artístico.
El Centro de Investigaciones Históricas le entregó un pergamino por su labor cultural y la Universidad Autónoma de Chihuahua un diploma por la creación del escudo universitario.
En 1989 recibió el premio Tomas Valles en área de Bellas Artes.
En 1990 presentó una exposición individual en el Banco BCH y al año siguiente otra en el Museo Histórico de Ciudad Juárez. También hubo una exposición itinerante titulada Paisaje Chihuahuense en varias ciudades del estado.
En 1991 expuso su colección que se llama Retorno a la Infantilidad en el banco BCH y recibió una placa de reconocimiento otorgada por el Gobierno de Chihuahua por sus 50 años de labor artística. Al siguiente año realizó una exposición en el Museo del INBA de Ciudad Juárez.
En 1993 pintó el mural Los Vencedores del Desierto en el Teatro de Delicias y expuso Paisajes y Bodegones en el Club Campestre de Ciudad Juárez.
Al año siguiente se dedicó a pintar murales en el primer piso del Palacio de Gobierno con los temas de La Ganadería y la Minería del estado.
Ilustrador, acuarelista, pintor de caballete destacado y prodigioso muralista, Aarón Piña Mora ha dejado un legado artístico de importancia y solidez. Sus cuadros y murales han dado presencia a las dos grandes dimensiones panorámicas de Chihuahua: la historia y el paisaje.
Su gusto por los colores impresionistas se mezcla con una frecuencia lírica que matiza su estilo, cuyas composiciones son sustentadas por un gran caudal de lecturas, viajes, investigación y, sobre todo, de la gran experiencia de su vida plena, su intenso temperamento y su extraordinaria sensibilidad.
La Universidad Autónoma de Chihuahua, a través del Centro Cultural Universitario "Quinta Gameros", rinde homenaje póstumo a la trayectoria del Maestro Aarón Piña Mora exponiendo en una sala que lleva su nombre parte de su obra, así como la de nuevos valores de la plástica chihuahuense.
#FOOTER_IN